El Molino de la Romera se encuentra junto al Parador Nacional Pedro I, en la parte antigua de la ciudad, al borde de los alcores y sobre la uberrima Vega de Carmona que se extiende a nuestros pies; divisandose: Marchena, Fuentes, Paradas, Moron, Estepa, Osuna, etc, con sus campiñas, hasta la Serranía de Cádiz, así como una inolvidable puesta de sol desde su terraza.

El edificio construido en el siglo XV, fue almazara arabe, su antigua maquinaria es de solera y rulos de tracción animal con torre y prensa de viga; funcionando así hasta 1937. Posteriormente en los salones del molino y de la viga se dedican a granero, conservando todavia los suelos y zocalos con aislantes de betún de color negro.

En el siglo XVIII, se acometen obras de reforma y ampliación, que afectan al patio, salones del ala izquierda y a la torre del molino que se convierte en mirador privilegiado, atalaya desde la que se contempla el valle del Guadalquivir, desde Lora hasta Sevilla, la vega de Carmona y en el horizonte, el Aljarafe, las estribaciones de Sierra Morena y la Serranía de Cádiz.

Cerca del MOLINO DE LA ROMERA, se encuentra el Alcázar de Abajo Pta. de Sevilla, el Alcázar de Pedro I, la Pta. de Córdoba, las iglesias de San Bartolomé, San Felipe, Santiago, la Prioral de Santa Maria donde se venera la Virgen de Gracia (patrona de Carmona) y los conventos Madre de Dios, Descalzas y Santa Clara; casas-palacios y mudejares que irá descubriendo en el deambular sosegado y placentero por las blancas y luminosas callejas llenas de historia.

El Mesón se ubica en el ala derecha del edificio en los salones de los Rulos y la Viga, ambientado el primero con la barra del bar y la chimenea, y con un pequeño 'tablao' bajo la torre el segundo, que los convierte en espacio calido y agradable en invierno, trasladandose el ambiente para la tertulia placentera, desde la primavera al otoño, al patio del aljibe, cubierto de sombra tamizada por yedras y parras, para degustar alguno de los platos regados de buen vino.